
Cuando se quiere aprender un nuevo baile, es necesario familiarizarse con el ritmo del mismo. ¡Esto es la clave para tener la esperanza de bailar a ritmo! Para ayudarte, empieza por escuchar música kizomba, sin dar ningún paso. Notarás que el pulso de la base crea un ritmo fácilmente reconocible, una especie de boom-boom-boom continuo a lo largo de la música. Es sobre estas pulsaciones que tendrás que marcar tus pasos para lograr una secuencia armoniosa.
Si tienes problemas para captar el ritmo, escucha música de kizomba y entrénate para escuchar estas pulsaciones y marcarlos en tu cabeza o contarlos. Poco a poco, tu oído se irá acostumbrando al ritmo y se volverá cada vez más natural.
Antes de empezar a mover los pies, es necesario entender los ritmos y la musicalidad de la kizomba, ya que sin este conocimiento no sabríamos cuándo tenemos que mover los pies, a qué velocidad ni qué figuras hacer.
La kizomba tiene variaciones de ritmo, melodía base y batida. Aprovechar estos cambios y entender qué debemos hacer en cada momento te subirá a otro nivel de baile.
La estructura musical
En cuanto a la música, el conteo de la kizomba y la estructura musical son básicamente iguales que el de la bachata y la salsa. O sea, su estructura es un 4/4 que quiere decir que tiene 4 compases con 4 tiempos cada uno. Esto significa que la frase musical tiene un total de 16 tiempos.
Para el baile realizamos un pequeño ajuste y simplificamos contando en grupos de 8, por lo que 8 tiempos musicales (2 compases) nos darán la medida de 8 tiempos del baile, a la que se llama comúnmente ocho. El conteo que realizaremos será también igual:

Conteo de la kizomba 4/4 (4 compases de 4 tiempos = frase musical = 16 tiempos = 2 ochos)
Las figuras de kizomba se contarán “en ochos”, o sea, en grupos de ocho tiempos, para ajustarse a la métrica de la música. Así, en general y de forma ideal, cada figura o combinación de pasos podrá tener 1, 2, 3 o más ochos, lo que conformará su duración.
Kizomba con conteo
La libertad en Kizomba
En kizomba, sin embargo, tenemos algo que en otros bailes no existe: LIBERTAD; la libertad de no tener que regirte por un “1” o tiempo fuerte, o inicio de compás. Es importante saber dónde están los tiempos fuertes y donde los débiles, pero no imprescindible, como no es imprescindible que tus secuencias o figuras comiencen siempre en el “1”, que se ajusten a una duración de 8 tiempos, ni que tu pierna izquierda, si eres líder, pise siempre en el 1. No, es mucho más fácil que todo esto. KIZOMBA ES CAMINAR, existen secuencias cortas, de menos de 8 tiempos, como por ejemplo los llamados pasos básicos, que utilizan un número impar de tiempos y que no se ajustan a una estructura de 8 tiempos.
La Kizomba en eso es diferente a otros bailes ya que no hacemos un esfuerzo para encajar cada elemento en una medida estricta de 8 cuentas. Hacer eso matará la fluidez y el flujo del baile, debido a que constantemente tienes que agregar rellenos a tu flujo natural. Así que no te preocupes por la cuenta de 8. A veces te quedarás corto, a veces te pasarás y otras lo harás encajar.
No es necesario iniciarlas en un tiempo determinado ni concluirlas siempre para coincidir en 8 pero si es conveniente que, tras una combinación de ellas, en algún momento, cuadren en 8 tiempos o múltiplos de 8. Esto quitará al baile la sensación de aleatoriedad y producirá un efecto visual y una sensación personal más placentera para los bailarines. Al fin y al cabo, el ritmo es algo que todos tenemos interiorizado, que forma parte de nuestra naturaleza y al que tendemos con naturalidad.
Pero esta libertad no supone, sin embargo, como en cualquier otro tipo de baile, liberarnos de la servidumbre del ritmo al que debemos acomodarnos, esto es, bailar con el tiempo musical que marca el ritmo, ni de la sincronización con la pareja. El ritmo en Kizomba no viene marcado tanto por la canción en sí como por la percusión, por la batida comentada anteriormente. Se dan pasos pequeños y se debe transmitir relajación, armonía y serenidad, ya que se trata de un baile de ritmos suaves, nada de grandes movimientos bruscos ni cambios de pasos espontáneos. En el caso de la kizomba, es el líder quien lleva el ritmo y el seguidor simplemente se deja llevar por los pasos de él.
Musicalidad en la kizomba
La musicalidad se puede definir, en general, como el conjunto de características rítmicas y sonoras propias de la música y gratas al oído. Musicalidad cuando nos referimos al baile tiene que ver con la forma en la que los movimientos se ajustan a la música, con la forma de crear una conexión con la música. Puede llamarse también interpretación musical del baile.
La musicalidad es un concepto que tiene que interpretar fundamentalmente el líder pero que disfrutan los dos miembros de la pareja de baile. Se busca siempre que el líder improvise a partir de la musicalidad dando al baile una sensación de suavidad y armonía. La creatividad en el baile supone una habilidad para conectar con la música e interpretarla, haciendo movimientos que se relacionen con la música de una manera que tenga sentido, tanto visualmente como en cómo en la forma de sentir el cuerpo.
La musicalidad es uno de los signos de un bailarín más avanzado, alguien que es capaz de escuchar lo que pide la música y expresarlo en la danza. Cuando nos volvemos mejores bailarines, escuchamos más la música. Y cuando escuchamos más la música, nos convertimos en mejores bailarines. Aunque la musicalidad es algo que se enseña principalmente en un nivel intermedio o avanzado, es una gran ventaja si puedes incorporar la musicalidad desde una etapa temprana del aprendizaje de la kizomba.
La forma más fácil, y diría también la menos apreciada, de crear una conexión con la música es volverse sensible al silencio. Escucha el silencio y cómo los compositores de la música juegan con él. A menudo hay algún tipo de expresión a través del silencio o alguna liberación de tensión a través del casi-silencio que puedes traducir en no moverte o moverte menos, que es una de las formas más fáciles y efectivas de ser musical.
La repetición, repetir un movimiento o parte de un movimiento, es otra forma fácil de incrementar tu musicalidad. La repetición puede usarse para poner énfasis en ciertos acentos de la música. Las canciones a menudo están llenas de patrones repetitivos si se escucha con atención, tanto en melodía como en ritmo. Si bien puede ser difícil seguir el tono de la melodía con el movimiento corporal, es fácil ser musical acentuando el ritmo de la melodía repitiendo un movimiento al doble del ritmo de la música.
El acentuar la música con repeticiones se puede realizar en un patrón o figura de baile simple o en uno difícil. En casi todos los pasos de un patrón de baile, se puede incorporar una repetición. Como principiante, se puede comenzar tratando de repetir partes de un paso básico como el básico dos o la salida y pasar después a la repetición en patrones más difíciles. Las opciones son infinitas, y si eres capaz de encontrar patrones repetitivos en una canción, siempre puedes ser musical de alguna manera aplicando la repetición.
Aquí hay algunas formas específicas en las que puedes practicar la repetición:
– Repetir en palabras repetidas.
– Repetir un paso de baile sobre ritmos recurrentes en la melodía. Un buen ejercicio es repetir un movimiento básico que consta de cinco pasos, como la salida de chica o de chico, y aplicarlo al ritmo de la melodía.
– El mismo ejercicio se puede hacer con el ritmo repetitivo de la letra.
Cambios de ritmo en la Kizomba
La kizomba es una música muy bonita, seductora, romántica y llena de cambios de ritmo que sabiéndolos aprovechar dan una belleza sin igual al baile. Los pasos de kizomba se hacen la mayor parte a tiempo, siguiendo el ritmo de la música y caminando un paso con cada tiempo musical.
También encontramos una base musical lenta que suele sonar en solitario en la introducción de las canciones y en varios tramos intermedios. Estos períodos se deben aprovechar para conectar con la pareja y hacer un baile más lento e intimo utilizando pasos a doble tiempo y en el sitio.
Y después como protagonista de la música kizombera y por lo que la reconoceremos está la batida de kizomba. En la batida entra la percusión con un ritmo más enérgico y un poco más rítmico que utilizaremos para realizar caminadas y figuras más vistosas y rápidas.
Para poder bailar kizomba, es imprescindible escuchar mucha música de este género musical e identificar los tiempos, cambios de compás, cambios de ritmo, bases rítmicas lentas y batidas. Y una vez que ya has escuchado bastantes kizombas, y más o menos se te ha hecho el oído a este ritmo, estas listo para acceder al siguiente nivel, para aprender los pasos básicos de kizomba.
La música de kizomba es generalmente bastante predecible para cuando se avecina un cambio, así que cuando la música cambie, cambia lo que estás haciendo.
Las variaciones rítmicas y los pasos sincopados añaden complejidad y vistosidad al baile, permitiendo mostrar la creatividad y personalidad en el baile. Realizar pasos a doble tiempo, ralentizando el ritmo, y a contratiempo, acelerándolo, es una parte fundamental para dar más cadencia o dinamismo al baile de kizomba. Estos aspectos afectan a la forma en la que se interpreta la música, esto es, están relacionados con la musicalidad.
Pasos a doble tiempo
Los pasos a doble tiempo ralentizan el baile al realizar cada paso, cada cambio de peso, con una duración de dos tiempos musicales, caminando un paso cada dos tiempos. El ejemplo más típico sería el paso básico 1 donde la caminada en el sitio se hace a doble tiempo.
Este tipo de pasos de cadencia lenta se pueden acomodar al ritmo de la música en las partes de la canción en las que esta se ralentiza o pierde energía. También es un recurso que puede dinamizar el baile en otros momentos combinados con los pasos a tiempo.
Pasos a contratiempo
El paso a contratiempo se realiza caminando un paso cada medio tiempo o, dicho de otra forma, haciendo dos pasos en un tiempo. Las aceleraciones que crean los pasos a contratiempo son un método para crear más dinamismo en el baile. El aumento de velocidad se acompaña con un aumento de la tensión en los músculos, que sirve para mantener el equilibrio de líderes y seguidores. Esto no significa generar una tensión forzada sino una cantidad suficiente de tensión controlada para mantener el movimiento de la pareja como un sólo cuerpo. Al hacerlo se minimiza el retraso del cambio de velocidad entre las piernas y la parte superior del cuerpo hacia una velocidad más alta y el cuerpo se mueve como un todo en lugar de que las piernas tiren de la parte superior del cuerpo del líder, y viceversa para el seguidor.
Para ser rápido con el movimiento, no hay una transferencia completa del peso a los talones de los pies. Caminar a una velocidad acelerada implica colocar el peso solo en la punta del pie. Esto se aplica tanto a los seguidores como a los líderes. Las aceleraciones pueden ser cortas o largas. A menudo se evita el estilismo de las caderas o los hombros durante las aceleraciones porque consumen tiempo.
Enlaces recomendados
bailapasion.es | El ritmo de la Kizomba
letydanikizomba.com | Sobre la musicalidad
onlinekizombaschool.com | Musicality MasterClass
medium.dancedeets.com | Musicality in Dance



